jueves, 30 de agosto de 2012

Bolsos de trapillo/ T-shirt yarn bags

Uno de los objetos que podéis tejer con trapillo son diferentes tipos de bolsos. La ventaja es que el trapillo da mucho cuerpo, consistencia y resistencia (algo que con la lana es más difícil de conseguir...), el surtido de colores y estampados es infinito y se tejen en un plis-plas. La única desventaja es que el trapillo pesa mucho y por ello os recomiendo no tejer bolsos demasiado grandes si no queréis sufrir algún tipo de contractura en brazo u hombro una vez los llenéis con vuestros cachivaches.

Este verano he tejido tres bolsos de estilos bien diferentes:

Empezamos con un bolso de estilo  muy veraniego, con asas de bambú, que tejí para Reme...


Una práctica bandolera rectangular para Sandra...


Y un bolsito redondo para la playa o para salir con la medida justa para llevar el móbil, el monedero y las llaves... ¡A Laia le encantó!



¡Feliz Trapillo!

lunes, 27 de agosto de 2012

Vuelta al trapillo

Se acabaron las vacaciones y ya estamos de vuelta en casa con las pilas cargadas, muchas ideas y bolsas llenas de trapillo esperando convertirse en nuevos proyectos tejidos con mucho cariño...



El primero, este nuevo cesto con asas -un poco más grande que los anteriores que habéis podido ver en el blog o en FB- y que he tejido para utilizarlo como revistero o para guardar libros.

He utilizado prácticamente un ovillo entero de trapillo y lo he tejido con un ganchillo de 10mm. Aunque el estampado de las tiras no me convencía mucho a priori, creo que el resultado final tejido queda muy discreto y elegante y estas tonalidades grises me encantan de cara al otoño...


domingo, 19 de agosto de 2012

Crochet en Fuerteventura

Me fui de vacaciones queriendo deconectar de todo, incluso del crochet. Así que en el último momento decidí dejar fuera de la maleta algunas madejas y ganchillos que había preparado la noche anterior para llevarme. Sólo pude aguantar 4 días y, ya en Fuerteventura, entre montes áridos, cactus, pueblecitos medio deshabitados y calas solitarias, me puse a buscar algún tipo de mercería, tienda o lugar en el que comprar un poco de hilo y un ganchillo.

Por fin pude dar con una especie de bazar en el que comprar algunas madejas de hilo de algodón y un ganchillo de 2.5mm. Yupiii!!!

La tranquilidad y el relax del lugar elegido como alojamiento, una encantadora casa rural de tan sólo 4 habitaciones alejada de las localidades más turísticas de la isla, contribuyó a poder tejer algunas tardes bajo el sol, rodeada de cactus...


y en compañía de Lapa, la gata de la casa...


La propia naturaleza de la isla me inspiró a tejer algunas piezas improvisadas que pudiera dejar en la casa como forma de agradecer a sus propietarios la hospitalidad y buena energía que nos transmitieron durante aquellos días allí.


El resultado fue una piedra volcánica de lava forrada con hilo crudo de algodón....



Un pequeño cactus de crochet que, por arte de magia, brotó en la maceta que cada mañana veía al abrir la ventana de mi habitación...


Y un pececito que llegó del mar entre los guijarros de la playa...